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Paco de Lucia. Retrato De Familia Con Guitarra

Paco de Lucia. Retrato De Familia Con Guitarra

Colección: 
Señales de vida
Año publicación: 
Tipo publicación: 

«Este es un relato de supervivientes. La historia de un hombre –Antonio Sáchez– que tuvo un sueño en un país de pesadillas. Leopoldo Mozart vivió en el siglo XX y educó en la fe del flamenco a todos sus hijos. Uno de ellos, Paco de Lucía, logró mover los cimientos del mundo y el corazón de sus contemporáneos.

Este es el reportaje que imprime sus peripecias: la aventura americana de dos niños andaluces, los saraos de postguerra, el éxito japonés, el tío rico al que amortajaron con un albornoz, el espiritismo casero, las incursiones en el jazz, el desafío a la música clásica y las correrías con Camarón. Pero esto es también la confesión a tumba abierta de un tipo llamado Francisco Sánchez a quien a veces le harta Paco de Lucía.» (Texto que aparece impreso en la contracubierta del libro).

Indice: 

DISCO 1
• Un saludo desde el escenario.
• Un reportaje, quizá un reportaje.
• ¿Dónde está Paco de Lucía?
• El niño de la portuguesa.
• En el nombre del padre.
• El carnet de identidad.
• Los chiquitos de Algeciras.
• Las palabras de Sabicas.

DISCO 2
• Así que pasen cinco años.
• Paco y Camarón: crónica de una telepatía.
• Todo lo que vino detrás.
• Una canita al aire.
• De Antonio Mairena al Palacio Real.
• ¡Pues ahora yo no pienso tocar.
• Cuando te quedas parado, el tren se va sin ti.
• No sé nada de casi nada, pero de lo que hago sí sé un poquito.
• De Falla a Rodrigo, de Segovia a Yepes,
• El jazz empezó como el flamenco.
• Pienso en los guitarristas, no en el publico.
• Lo que toque, siempre va a sonar flamenco.
• Ni apacible, ni de buen conformar.
• Yo no nací como protagonista.
• A mí, tocar solo me aburre.
• Cuando estoy solo, canto más que toco.
• El origen de su angustia.
• Lo que yo he hecho es tratar de tocar bien,
• Paco, es propia voz
Álbum de fotos.
Bibliografía.

¡Cantad alto! Oiréis que oyen otros oídos. ¡Mirad alto! Veréis que miran otros ojos. ¡Latid alto! Sabréis que palpita otra sangre. No es más hondo el poeta en su oscuro subsuelo encerrado. Su canto asciende a más profundo cuando, abierto en el aire, ya es de todos los hombres.» (Rafael Alberti)