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Si Estuvieran Abiertas Todas Las Puertas

Si Estuvieran Abiertas Todas Las Puertas

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«En este disco –comentaba Carlosintento abrirme más al corazón y a la afectividad. Intento reafirmarme a mí mismo como ser humano que reivindica el derecho a sentir [...]. Yo creo en la utopía, en la cultura, en el amor, en la fortaleza interior, en el enamoramiento, en la ternura [...]. Por eso reivindico el silencio, reivindico la soledad, digo que no es mala, digo que el silencio es un tiempo que tenemos que recuperar, que hay que empezar a escuchar y a comprender la realidad desde el silencio para llegar a encontrarnos de verdad con nosotros mismos. Reivindico el derecho a decir: “Me encuentro tierno y sensible”, sin que me dé la más mínima vergüenza. Reivindico la sensibilidad como fortaleza.

Por eso en este disco le canto a una gran cantidad de pequeñas cosas que las considero grandes; intento desmitificar la grandeza y empezar a asumir lo sencillo y lo cotidiano como el objeto de esa grandeza». (Palabras de Carlos Cano recogidas del libro “Carlos Cano”, de Fernando González Lucini. Ediciones Júcar, 1983).

• Texto de Fernando González Lucini que se publicó en la separata que acompañaba al LP original:

«Por encima del tiempo y el espacio;
por encima de estructuras, intereses y sistemas,
en la raiz del hombre y de lo humano,
cuando menos se espera.
o tal vez,
cuando uno empieza a sentir
el cansancio de la espera,
surge el SILENCIO.

Y en el silencio hoy de nuevo, la ESPERANZA,
y el sueño, y la fe, y la UTOPÍA.
Y en el silencio la visión conmovedora
de una puerta,
una sólida y desafiante puerta, cerrada desde siglos,
que cobra ligereza en su apertura;
y con ella mil puertas que se abren,
¡todas las puertas!
de palacios y chavolas,
de cárceles, manicomios y vecinos,
la puerta del amigo y también del enemigo,
tu puerta y mi puerta,
todas nuestras puertas:
corazones que laten, que palpitan.

¡Ay!
¡si estuvieran abiertas todas las puertas!...
¿Qué pasaría?
... y el sueño, la fe y la esperanza continúan...
(¡Necesito creer en la utopía!...).
Pasarían la libertad, el cariño y la ternura,
la ilusión vestida de sonrisa,
el beso y la caricia sencilla y transparente,
el refugio de unos ojos, la armonía,
el amor: aliento de la vida.

Pero el tiempo y el espacio con frecuencia me encadenan,
y surge de nuevo ante mí, lo inevitable:
la insensibilidad y el miedo,
la desconfianza y el agobio.
(¿Por qué hemos amordazado la utopía?).
Y las puertas se cierran en mi cara,
se alquilan porteros y guardias que vigilan,
se sofistican los sistemas del blindaje,
urge la “mirilla” descarada y espiante,
surge la soledad y el abandono,
la mediocridad y el “ha salido, no está en casa”,
lo mío y lo tuyo,
lo de dentro y lo de fuera,
el de arriba y el de abajo...
... y, mientras tanto, la historia,
nuestra corta historia, continúa...

Pero en la historia
aún laten con su magia y con su grito,
y también con su aparente y hasta molesta e inexplicable locura,
los profetas,
y con ellos irresistible e imperecedera,
de nuevo la esperanza, el sueño y la utopía.

¿Que he ser el cantor popular, sino un profeta?

Carlos Cano, hombre y cantor, en su trabajo,
nos reafirma en su ya madura profecía.
Por encima del tiempo y el espacio,
por encima de estructuras, intereses y sistemas,
él se atreve a tomar su propia entraña,
traducida en palabras de silencios,
y en un gesto de generosa apertura,
con fuerte brazo y en grito desgarrado,
en la plaza pública la tiende,
a las miradas
y también a las pisadas
de todos los que pasan.

“Si estuvieran abiertas todas las puertas”;
nueve canciones y una despedida,
una declaración de fe en la esperanza,
en el sentimiento,
en el sueño,
en la utopía...
¡He aquí una puerta que se abre!.
Cruza su umbral,
pasa y siente...
¡He aquí al hombre!...

Y ahora escucho su voz:
“Amor mío, adiós,
despierta del sueño”.
... y una sólida y desafiante puerta,
cerrada desde siglos,
definitivamente hoy cobraba ligereza en su apertura»
.

Canciones disco: 

1. No son palabras de amor (Carlos Cano).
2. Elisa (Carlos Cano).
3. La estrella perdida (Carlos Cano).
4. Mi refugio son tus ojos (Carlos Cano).
5. Hijo de la calle (Carlos Cano).
6. Tango de las madres locas (Carlos Cano).
7. De color rosa (Carlos Cano).
8. El caso Almería (Carlos Cano).
9. La metamorfosis (Carlos Cano).
10. Despedida (Carlos Cano).

Músicos, equipo técnico y colaboraciones: 

• Ignacio Martínez y Julio Palacios: Producción.
• Nicolás Medina: Arreglos y dirección musical.
• Luis Poyatos: Piano.
• Antonio Aguado “Kiko”: Guitarras.
• Pedro Iturralde: Saxo soprano en “No son palabras de amor”.
• Manuel Fernández Ortega: Saxo tenor, flauta y piccolo.
• Antonio Moreno: Batería.
• Mario Rico: Percusión.
• Miguel Ángel Varona “Bilbi”: Acordeón.
• Antonio García Martí: Clarinete.
• Enrique Orellana: Violín.
• Enrique Correa: Chelo.
• Manuel González Toro: Bajo.
• David Thomas: Contrabajo.
• José Miguel Estébanez: Teclados y piano.
• José Luis López Caballero: Tuba.
• Ángel Gil: Ingeniero de sonido.
• Reicardo Martín: Fotografía.