×
×

YO POETA DECLARO: Miguel Ángel Rincón

                                                      

Supongo que para comenzar con esta desordenada ‘declaración’, tendría que poner que nací una noche de noviembre del año en que murió el Rey, o sea, Elvis -no reconozco ningún otro monarca-. Mi infancia me la pasé en Ronda, en cuya ciudad vine al mundo. De pequeño era bastante introvertido, me gustaba jugar sólo, no me quedaba otra, fui hijo único. Mi padre falleció cuando yo tenía unos 20 meses.

Uno de mis primeros recuerdos soy yo en la guardería, me sentía triste y le dije a la maestra que tenía ganas de llorar, ella me sentó en una esquina y me dijo que allí podía llorar tranquilo. Lloré un buen rato.

Otro recuerdo es el de estar jugando en la azotea, con unos 7 años, y escuchar alguna canción de Triana que salía del viejo radio-cassette de la cocina y subía por las escaleras con destino a mis oídos. Otras veces era Aute, Francesco Napoli, etc. Ya por entonces me gusta escribir algunos poemitas.

Cuando tenía 10 años, mi madre y yo nos trasladamos a vivir a Prado del Rey (sierra de Cádiz). Poco a poco comencé a leer poesía, y me di de bruces con un tal Gustavo Adolfo Bécquer. A lo largo de los años he ido investigando y buscando autores, poetas que me hicieran sentir. Se puede decir que mis influencias más importantes vienen de gente como Miguel Hernández, Ángel González, Jaime Gil de Biedma, Roque Dalton, Charles Bukowski, Roger Wolfe… y en definitiva, toda esa poesía llena de imágenes que me dice tantas cosas.

Mi primer libro, "La Tormenta", se publicó en el 2003, por el Ayuntamiento de Prado del Rey, y es una recopilación de poemas de mi niñez. El segundo, "Elucubraciones de un superviviente", fue mi primer poemario con una editorial, incluso firmé un contrato, allá por el 2006. Con el tercero, "Espacios compartidos" (2008), di el salto más allá de Despeñaperros, pues me lo publicó una editorial madrileña. En el 2009 publiqué "Poemas en el equipaje", un libro que cerraba una época en mi poesía -y en mi vida-. En 2014 una editorial sevillana me publicó "La máquina quimérica". Creo que éste es, a día de hoy, mi mejor poemario, con un prólogo escrito por Luis Eduardo Aute. Seguramente, a este libro, no se le haya sacado el partido que se merece, pero bueno, eso es algo que se me escapa de las manos, pues no soy editor. Entre tanto, también he ido participando en varias antologías con otros autores, y en revistas literarias. Desde hace 7 años, soy el organizador de un ciclo cultural llamado "Poesía de una noche de verano", de carácter anual. 

Para mí, la mayoría de las veces, escribir un poema significa arañarme el alma y arrancarle a mis entrañas algunos versos. Eso duele, doy fe de ello.

Además de la poesía, también me metí de cabeza en el mundo de la música, a los 16 años tocaba el bajo y cantaba en un grupo de Rock, a partir de ahí siempre he coqueteado con la música. La mayoría de mis amigos son o poetas o músicos -o las dos cosas-.

He recorrido muchos kilómetros dando recitales, casi siempre sin cobrar ni un euro y costeándome los gastos de desplazamiento, como la mayoría de mis compañeros/as. Actualmente ando tocando el bajo, el washtubbass y la guimbarda en "La Banda del Alhambre", una locura musical donde el country, el folk y el pop se dan la mano. 

Para saber más del declarante, pueden visitar los siguientes sitios:

www.miguelangelrincon.com

es.wikipedia.org/wiki/Miguel_Ángel_Rincón_Peña 

                                               

TRES POEMAS DE MIGUEL ÁNGEL RINCÓN

                                        

                      

                                         

«Y ocurrió que quienes tenían voz para expresar la esperanza de los adormecidos rebuscaron entre las piedras para encontrar de nuevo el vocablo preciso, la frase acertada, el redoble de conciencia... Nuevos bardos recordaron que su oficio consistía en importunar con la solicitud de quien no se resigna a ser mendigo, en el tono bronco de quien sabe exigir lo que le corresponde» (Carlos Álvarez)