×
×

YO POETA DECLARO: CHICA METÁFORA

 

Madrileña desde mi gestación, nacida en 1980. Me defino como un puñado de defectos, una sonrisa pecosa, una loca habladora… una tiquismiquis. El amor por las letras escritas se lo debo a mi profe de lengua y literatura de la infancia, María Galán, quien el tiempo hizo que muchos años después nos reuniese y nos convirtiera en grandes amigas.

En octubre de 2010 mis textos salieron por primera vez de mis libretas de colores, para aparecer en la antología poética; “Mañana, al despertar” de la Editorial Crealite, junto a otros 21 autores más. Dos poemas y el placer de compartir el libro con mi mejor amigo hacen de ese recuerdo el principio del comienzo de muchos otros.

 

Tras un tiempo escribiendo en la red, mis textos terminaron echando raíces por fin a partir de febrero de 2011 en un blog de la Comunidad de El País. Actualmente mis letras se pueden encontrar en  chicametafora.blogspot.com y en las diferentes redes sociales.

Bolo García me dio la primera oportunidad de dar a conocer aquellas cosas que escribía, fue una noche de septiembre de 2011 en la Sala Triángulo de Madrid ahora llamado el teatro del Barrio en Lavapies. Desde entonces mi voz y la escritura caminan juntas pudiendo escucharme y verme en diferentes lugares que nunca pude imaginar como Clamores, Teatro Alfíl, Galileo, Dog& Roll...

Mi prosa poética se pasea cómoda por los diferentes micros abiertos que ofrecía y ofrece Madrid; Café Galdós, Música por la Voluntad, El Dinosaurio, La Inquilina … Pero sin duda ha sido el Micro Abierto de Libertad 8 el que me ha ofrecido mayores alegrías y oportunidades.

Cantautores como Dani Fernán, Paula de Alba o Fran Fernández han puesto música a algunos de mis textos. Pero sin duda Rodrigo Gómez Pastor ha sido el costurero que con sus notas de piano ha realizado composiciones fantásticas a medida de mis poemas. Juntos nos fuimos a Barcelona a realizar mi primer recital fuera de la capital. 

En mayo del 2013 nació una "plaquette" de 16 poemas llamada “Entre Balcones y Chimeneas” en colaboración con Adriana Moragues, quien ilustró y editó el poemario.

Actualmente defiendo un libro llamado "Desimagíname", cuya portada fue hecha por mi hermana y que tiene el lujo de ser abrazado por un prólogo a manos de Rodolfo Serrano y un epílogo de Fernando G. Lucini.

El futuro pinta a seguir escribiendo, a seguir soñando y tal vez... a seguir volando versos allí donde los vientos dejen. 

 

SENSACIONES

«Dulce, como el agua de ese río que va a la deriva sin imaginar que acabará siendo mar.

Amargo,  como ese café que entona la mañana con su aroma  y da calor a mis manos con el temple de la taza.

Emocionante,  como aquella espera que desespera y rompe las ganas por dentro.

Aterrador,  como el vacío, como la nada, como el adiós.Infinito, como las gracias, como los suspiros, como las ideas...

Cálido, como tu abrazo, como la manta que arropa nuestras tardes de invierno.

Inmenso, como el cielo que miro cada noche en el intento de contar las estrellas.

Asombroso, como lo imposible, como lo inexplicable, como tu silencio.

Triste, como lo inevitable, como lo injusto, como la pena y el dolor gratuito.

Frío, como algunas palabras, como la falta de gestos, como las miradas que no encuentran respuesta.

Amable, como la voluntad, como la generosidad del que no pregunta el porqué de las cosas.

Doloroso, como los momentos que se atropellan, como las mentiras que se desabrochan solas.

Grande, como la amistad, como los recuerdos, como la sonrisa que alegra el día que parece pintado de gris.

Frágil, como las lágrimas, como lo efímero.

Poderoso, como las cosquillas que descolocan el cuerpo sereno y lo transforman en un saco de risas.

Caprichosa, como la inspiración, como la vida, como la suerte.

Feliz, como yo, como el presente, como el futuro... como la calma».

«Y ocurrió que quienes tenían voz para expresar la esperanza de los adormecidos rebuscaron entre las piedras para encontrar de nuevo el vocablo preciso, la frase acertada, el redoble de conciencia... Nuevos bardos recordaron que su oficio consistía en importunar con la solicitud de quien no se resigna a ser mendigo, en el tono bronco de quien sabe exigir lo que le corresponde» (Carlos Álvarez)