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María Guivernau (María Baila Sola): Poeta –en serio– Y Sus «Más De Cien Pasos De Baile»

En este apartado de la Web y del Blog dedicado a los poetas, quiero, en primer lugar felicitar a CÉSAR ULLA por la Editorial "SAUDADE" y por el camino corto, pero hermoso y de gran calidad literaria, que ha emprendido. En este momento, en "Saudade" se han editado tres libros: "La revolución de la palabra", del poeta catalán Joan Camps García; "La lógica de la primavera" –poemario del propio César Ulla que ya presentamos anteriormente en este mismo blog– ; y "MÁS DE CIEN PASOS DE BAILE", de María Guivernau (Máría Baila Sola), obra que seguidamente voy a presentar.

                              

Antes de comentar su obra y de presentar sus poemas merece la pena conocer a María y dejar entrever –o mejor, "entresentir"– la calidad humana seductora y poÉtica que tiene y cultiva esta mujer... Y lo de la "É" con mayúscula es intencionado porque su palabra-poesía –la de su libro y la de su blog– está preñada de una Ética positiva, de búsqueda, muy humana, sensible, honesta, sensual, apasionada y, de ahí –como digo en el titular de este "cuelgue"– "en serio".

MARÍA BAILA SOLA es, en realidad, como a sí mismo se describe. (La conozco poco, pero me atrevo a afirmarlo por lo que he podido "sentirla" y por lo que la "presiento"): «Nací libre bajo el cielo de Madrid –nos dice–. Aprendí a leer a los cinco años y desde entoces no he dejado de escribir. Viví un tiempo en una burbuja que al final acabó explotando, dejando pedacitos de cristal roto robre los que tuve que andar descalza.

Con la maleta cargada de sueños –sigue diciendo María–, esèranzas y nuevos comienzos desolegúe mis alas estremecidas para volar de nuevo el manto azul del cielo y el asfalto de la gran cdudad. Sola. Con un presente que vivir. Con el mundo bajo mis pies. A veces tropezando. Aprendiendo.

Dentro de mi libro y de mi blog hay parte de mi vida, recursos, instantes fugaces, momentos, buenos y malos, pero de todos ellos una lección asimilada y el convencimiento de que nunca más dejaré que tapen mis ojos con una venda, que desde ahora el espejo me devolverá mi imagen real, no aquello que ellos quieren ddibujar para mí... Bailo sola... Sólo yo marco el ritmo de mis pasos de baile».

Esa imagen real de MARÍA, reflejada en un espejo, es la que a mí más me atrae y me seduce, y es precisamente la que me impulsa a abrir y a leer –y a invitaros a abrir y a leer– este libro/pomario que acaba de publicar.

                                            

Os invito también a visitar y a disfrutar con el blog de MARIA BAILA SOLA. En él podréis encontraros con la sorpresa, casi cotidiana, de sus nuevas poËticashttp://mariabailasola.blogspot.com.es/

Y FINALMENTE ME LLENA DE ALEGRÍA COMPARTIR  CON TODOS VOSOTROS Y VOSOTRAS DOS DE SUS POEMAS:

EL CIGARRO DE DESPUÉS

Has dejado el colchón
vacío de ti y lleno de recuerdos.
Lo he sacudido en vano,
te apareces en sueños.
Intenté dormir sobre tu sombra
pero no se amolda mi piel
a la forma de tu cuerpo.
Me he fumado sola
el cigarro de después.
En mi insomnio escribo
y sueño despierta,
dibujo versos incompletos...
A veces te traigo conmigo.
Y no sé ya si eres tú
o la ilusión que inventé.
Tan intermitente, tan difuso,
tan lejos cada vez...
Has dejado el colchón vacío,
el corazón maltrecho,
los sueños rotos,
las fotografías llenas,
los ojos secos...
Conseguiré uno nuevo.
- "¿Un corazón?".
No... Un colchón.
Y me vuelvo a fumar sola
el cigarro de después.

 

EXPLORADOR

Ven a desnucarme de capas.
Desabrígame de tristezas.
Desabróchame los recuerdos,
desliza despacio la cremallera
que esconde los miedos.
Quítame el vestido,
déjalo caer hasta mis pies.
Y esto soy.
Piel hambrienta.
poros sedientos,
pezones despiertos.
labios entreabiertos,
buscándote los besos.
Hazte senderista de mi cuerpo.
Recorre montañas y valles,
lagos cálidos,
llanuras interminables.
inventa ccaminos con tus dedos,
con tu boca.
Explórame. Hazme mapa de tu ruta.

Y llévame. Contigo.

 

 

«Y ocurrió que quienes tenían voz para expresar la esperanza de los adormecidos rebuscaron entre las piedras para encontrar de nuevo el vocablo preciso, la frase acertada, el redoble de conciencia... Nuevos bardos recordaron que su oficio consistía en importunar con la solicitud de quien no se resigna a ser mendigo, en el tono bronco de quien sabe exigir lo que le corresponde» (Carlos Álvarez)