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Ricardo Cantalapiedra

Ricardo Cantalapiedra

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Detalle autor

Biografía

RICARDO CANTALAPIEDRA nació en (Carrizo de la Ribera, León). en 1944. Estudió el bachillerato en Madrid, y posteriormente, Periodismo y Filosofía y Letras –rama de Historia–. Siendo muy joven, aprendió a tocar la guitarra y empezó a componer sus propias canciones, que solía interpretar en los frecuentes recitales que, a principios de los años setenta, se programaban en las facultades de la Universidad Complutense y en los colegios mayores.

A finales de la década de 1960, colaboró con el grupo Aguaviva y conoció a Manolo Díaz, que le produjo, en 1971, su primer LP, titulado "Once canciones", editado por el sello discográfico Pax, que pertenecía a la editorial PPC; disco comprometido y contestatario que contenía canciones como "La balada de Juan Español", "Llanto por un poeta", "El hijo golfo" o "Un hombre vulgar".

Al año siguiente, Ricardo que en aquel momento participaba activamente en algunas comunidades cristianas progresistas de base, tomó la decisión de emprender un proyecto de renovación de la canción religiosa –o litúrgica– de la época, que, por lo general, denotaba un total trascendentalismo blando y descomprometido; decisión que materializó en dos discos que llegaron a convertirse en sendos grandes éxitos: "Salmos de muerte y gloria" (1971) y "El profeta" (1972).

Es importante situar aquellos discos en su contexto: se editaron en un momento en el que en ciertos sectores de la Iglesia Católica española –alentados por los planteamientos formulados en el Concilio Vaticano Segundo (1962-1965)– se había optado por la adopción de un compromiso de lucha contra la dictadura y en defensa de los derechos humanos; momento histórico en el que, a través de diferentes movimientos y asociaciones eclesiales progresistas, se canalizaron todo tipo de iniciativas antifranquistas y de apoyo a la democracia. Situación que, por cierto, nada tiene que ver con la actual, caracterizada, en gran medida, por un involucionismo eclesial reaccionario y decadente.

Tras aquella experiencia, Ricardo Cantalapiedra, con el apoyo de Patxi Andión, decidió darle un giro a su actividad creadora, y, en 1973, grabó un LP, de carácter más secular, compuesto básicamente de canciones satíricas, al que llamó "De oca en oca y canto porque me toca" (Philips.)

Dos años más tarde, Ricardo dio un nuevo giro a sus composiciones y grabó un nuevo LP titulado "En casa de la Maruja" (1975); disco mucho más lírico e intimista y último de su discografía.

Posteriormente, Ricardo se dedicó a trabajar como periodista en diversos medios de comunicación; destaca su colaboración con el diario "El País" como crítico musical, como reportero enviado a tierras africanas –concretamente a Ruanda– en situación de conflicto, y, muy especialmente, como columnista en el dominical dedicado a Madrid.

De cualquier forma, y a pesar de su retirada como cantante, Cantalapiedra reapareció en cafés y pequeñas salas de conciertos, vestido con su frack, con el pelo engominado y haciéndose llamar Rocky Bolero; apasionado cantante de boleros al que los escenarios siempre le resultaron irremediablemente atractivos.

Ricardo Cantalapiedra, primero como compositor y cantante, y posteriormente como periodista, es autor de varios libros, entre ellos, "Psicoanálisis de la canción de hoy" (1970), "Música pop y juventud" (1973), “El libro secreto de los camareros”, "Bestiario urbano" (1987) o "Madrid. Pasen y vean" (1997).

Lamentablemente Ricardo falleció el 24 de septiembre de 2017.

(Fotografía Claudio Álvarez.)

«Cantemos como quien respira. Porque eso es la libertad, porque es decir que somos quienes somos, porque eso es el amor: respirar o cantar. Porque ambas cosas son la misma: Poesía» (Gabriel Celaya)