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María Peláez "Alsondelpez"

María Peláez "Alsondelpez"

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Biografía

Nunca se sabe desde cuando se ha de empezar una autobiografía, podríamos remontarnos al día que conocí el arte, o el día que lo reconocí como vital, o quizás el día que me salvó.

Refiriéndome a su descubrimiento...; me presentaron mi primera guitarra con 12 años, era por entonces una pequeñaja vergonzosa y enfadada con la vida por llevarse más de lo que podía por aquel entonces expresar. Justo ahí empezó todo, antes de mi primer pie en un escenario. Ahí lo conocí.

Fue después de varios años cuando en plena adolescencia, puedo apuntar los primeros ápices de “esta letra y esto que mis manos ya consiguen hacer”, juntos me hacen llorar y expresar aquello que en un mismo tono y con palabras del día a día me es imposible sacar a la luz. Ahí lo reconocí.

Fue con 16 años cuando me aventuré a irme sola a un curso de Percusión Étnica en los Pirineos, fue entonces entre montañas y botes de nívea para las manos agrietadas de tocar, cuando me subí por primera vez a un escenario. Sí, mi primer concierto fue como percusionista, y prometo que cada golpe de caja era como un paso más a lo que jamás pensé que me esperaba.

Un año después la necesidad de expresar cada vez se hizo mayor, cada vez escribía más y más, cada noche, a veces con rima, otras en prosa… Me enamoré hasta doler, lloré hasta quedarme seca y renuncié a mi plaza en Medicina… para poder tener tiempo para tocar…

“Mamá necesito curar al humano, no al cuerpo”.

Así se cerró un ciclo y me lancé a sentir al máximo, hecho que me hace cobrar una factura que a veces veo en números rojos y otras bendigo y me hace sentir en deuda con el arte mismo.

Con 17 años hice mi primer concierto, canciones propias, con el psudónimo de “Alsondelpez” en honor a esa primera guitarra.

De la mano en este proceso, grandes mujeres; Lola Flores, Tina Turner, reivindicativas como Liliana Felipe y Mercedes Sosa... Y los grandes hombres: Aute, Ruben Blades, Silvio Rodriguez, Serrat, Javier Ruibal.

Ya han pasado siete años desde esa primera vez.

Hasta el 2010 aproximadamente toqué sobre todo en mi Málaga natal, donde la Botica y Javi fueron los responsables de que en esta ciudad la canción de autor llegara alto, donde se merece. Javier Moreno fue para la gran mayoría de cantautores malagueños el pilar, la base y el creador de un espacio donde muchos nos hemos formado y hemos vivido el arte en estado puro, sensaciones difíciles de explicar.

Después llegó todo lugar donde me dejaran sacar la guitarra, cantar, expresarme, recorriéndome así prácticamente todo el territorio español.

En 2011/12 me mudé a Sevilla, allí en La Estación, encontré mi segunda casa de canción de autor. Grabé mi primer clip con la ayuda de grandes profesionales, conocí grandes músicos que me sirvieron de inspiración y guía (Alfonso del Valle, Martínez Ares).

Sin premeditarlo, las canciones fueron cogiendo una forma cada vez más diferente, al fin y al cabo yo no era la misma. Me volví más visceral, me alimenté del zapatazo en el escenario y la garra para cantar, el porqué… como todos los porqués… amor.

Fue en aquella época cuando viví mi hasta ahora mejor experiencia dentro de la canción de autor “La generación Ochentíi”, amé a cada uno de esos compañeros con los que compartí tantos kilómetros y canciones.

Este mismo año vi mi trabajo recompensado en forma de certámentes, gané el certamen de cantautores de Melilla, el de Andalucía, y quedé segunda en el Certamen De Burgos, se puede decir que “fue mi año”. Aunque por otro lado creo que ese auge de canciones en ese momento fue la flor del torbellino de emociones que estaba viviendo.

Grabé el disco “Déhate de tonterías” en Córdoba, ciudad en la que deambulé un par de meses. Luego llegó Madrid en 2013, llegó Libertad8 para cantar, para escuchar, para conocer. Llegaron los micros abiertos a oído abierto.

Trabajé, durante un tiempo, en un musical en el Teatro Arenal –quería seguir probando y así lo hice– fui unos meses cantactriz de improvisación e hice diversas giras en solitario y con otros compañeros/as. Junto a mis canciones, me acompañaron versiones de Javier Limón, Lola Flores, Ray Heredia...

En esos últimos años seguía presentándome como “Alsondelpez”, presenté mi disco "Déhate de tonterías"; disco que no he sacado en formato de edición con libreto por falta de medios, pero que sigo llevando conmigo hasta la grabación del siguiente que ya tengo en mente.

Entré en la escuela de flamenco “Amor de Dios” de Madrid, y aquello que ya notaba en ebullición, terminó de explotar. Fue entonces en 2014 cuando decidí girar esta historia que vengo contando y plantarme como María Peláe, mi nombre, tal cual. Con esto pretendí cerrar una faceta, una época, para dejar paso a la que ya tengo encima. Por mucho que corras cara al viento si este es fuerte no te queda más que aceptar y dejarlo caminar y encaminarte.

Comencé a estudiar flamenco... Andar de norte a sur, guitarra a la espalda, me hizo volver más que nunca a mi raíz, y todo esto se vio reflejado de forma directa en cada palabra, en cada acorde, en cada gesto.

Estrella y Enrique Morente, Mayte Martín, Carmen Linares y un sinfín de maestros que me han ido haciendo rescatar los poemas más lorquianos, las historias más profundas con los acordes que simplemente al tocarlos ya me hicieran pellizcarme el alma.

Ahí fue cuando me salvó, ¡el arte me salvó!.

Ahora me encuentro inmersa en un estudio que mezcla la antropología –desarrollé paralela a mi andanza musical– con el arte y concretamente con el flamenco; se trata del estudio del desarrollo del ser humano como ser cultural a partir de la expresión y desde ese preciso instante en que reconoce algo como bello.

Este estudio lo compagino con conciertos y más conciertos; con la idea del próximo disco que plasme mi forma de ser y mi historia en una versión –esperemos– que mejorada; y empaparme de clases magistrales de escuela y de calle.

«Cantemos como quien respira. Porque eso es la libertad, porque es decir que somos quienes somos, porque eso es el amor: respirar o cantar. Porque ambas cosas son la misma: Poesía» (Gabriel Celaya)